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2010-06-02 ]
LASER VERDE
LASER VERDE LLEGO PARA QUEDARSE La tecnología y los avances científicos en medicina, cada cierto tiempo nos dan sorpresas agradables y son tan importantes que se quedan y siguen desarrollándose, para el bienestar del paciente enfermo. Así,se han desarrollado equipos y procedimientos que cambian dramáticamente las expectativas de tratamiento en ciertas afecciones, como el monitoreo cardiaco a distancia, la cirugía mínimamente invasiva, stent coronarios etc. En mi especialidad la urología, la onda de choque, los instrumentos de cirugía percutánea y la laparoscopia y más recientemente la aplicación de la robótica. le han dado un vuelco a la cirugía en todos sus aspectos y a su vez impulsan a explorar nuevas técnicas de cirugía mínimamente invasiva. Medicamentos como el sildenafil (Viagra), para el tratamiento de la impotencia , medicamentos antineoplásicos que han cambiado el curso fatal de algunas enfermedades y en fin una gran variedad de adelantos que sería muy extenso de narrar en esta nota. Lo que realmente me ha impresionado por ser parte de mi trabajo de rutina diaria, es la innovación en el llamado Green Ligth, o también Green Láser, desarrollado a fines de los años 90, en la Clínica Mayo en Rochester (Minnesota-USA) y actualmente en aplicación en casi todo el mundo. Si algo me ha sorprendido como urólogo, con unos cuantos años de experiencia en la cirugía, es este nuevo concepto de láser desarrollado para el tratamiento de la obstrucción de la vía urinaria baja de origen prostático. Se debe saber, que en un buen número de pacientes varones adultos, de edades mayores a los 40 años, se desarrollan síntomas relacionados con el crecimiento del llamado “adenoma prostático”, tejido que crece en el interior de la glándula prostática alrededor de la uretra y que ocasiona síntomas que se van acentuando con el tiempo, en forma casi imperceptible y que se caracterizan por disminución de la fuerza del chorro urinario, aumento de la frecuencia para orinar -tanto el día como en la noche- y en algunos casos deseo inminente de orinar y urgencia, hasta llegar , en no pocos casos a la perdida involuntaria de orina. Pues bien, hasta ahora el paciente que acudía a la consulta del urólogo con estos síntomas, después de una evaluación clínica que incluye el tacto rectal (el examen mas conveniente para descartar Cáncer de la próstata) y algunos exámenes de laboratorio, antígeno prostático específico y de ser necesario, otros mas especializados, ya con el diagnóstico de Hiperplasia Prostática Obstructiva Benigna, se le plantea tratamiento definitivo, mediante una cirugía, por cierto, mal llamada prostatectomía (pues debería llamarse “adenomectomía”, ya que lo que se remueve es el adenoma obstructivo que creció dentro de la glándula y no la próstata, como se hace en los casos de cáncer prostático), y ésta adenomectomía se realiza con cualquiera de los procedimientos ya conocidos, en forma abierta, a través de una incisión abdominal o por vía endoscópica, mediante la resección transuretral de la próstata o adenoma prostático. Mas recientemente se ha usado lapararoscopia para remover el adenoma y minimizar las molestias del postoperatorio, sin embargo todas estos procedimientos crean una gran inquietud para el paciente y también al médico tratante, no por el acto operatorio en si, sino por la recuperación en el postoperatorio, ya que con mas o menos frecuencia se presentan complicaciones por sangramiento postoperatorio, obstrucción de los drenajes, permanencia de la sonda por más de 24 horas y sobre todo molestias locales a la hora de retirar el catéter y de iniciar las micciones. Buena sorpresa, ahora todo ha cambiado con el Láser. Se realiza la cirugía del adenoma por fotovaporización, utilizando un instrumento endoscópico delgado a través del cual se introduce una fibra con una fuente de emisión de luz láser de 532 nm, de características muy particulares, pues tiene especial afinidad por el tejido prostático, bien vascularizado, que provoca en forma inmediata una fotocoagulación de vasos sanguíneos y vaporización del tejido prostático hiperplásico, con muy escaso sangramiento, una profundidad de penetración tisular mínima de 2 a 3mm, dejando poco tejido necrótico y con una efectividad que sorprende en cuanto al resultado quirúrgico inmediato y aún mas en la recuperación postoperatoria. El paciente puede egresar, de la clínica el mismo día , aún cuando preferimos dejarlo por 12 ó 24 horas, dependiendo de la hora de la cirugía y ya que no requiere irrigación o lavados de sonda, en la mayoría de los casos egresa al día siguiente sin sonda vesical, requiriendo por supuesto mantener algunas precauciones y reposo relativo, en cuanto a las actividades cotidianas. Es verdaderamente un gran avance tecnológico a favor de los pacientes y que llegó para quedarse y está disponible en nuestra Institución. Dr. Alfredo Losada B. UROLOGO. CLINICA El Ávila |